jueves, 17 de junio de 2010

MARATON ALPINO MADRILEÑO: DULCE VENGANZA



Un año después vuelvo a estar en la linea de salida del maratón alpino madrileño. El año pasado termine con un sabor agridulce, dulce por conseguir acabarlo y agrio por las malas sensaciones experimentadas en la carrera. Corrí en unas condiciones precarias por una gripe mal curada y problemas con las lumbares. De tal guisa la carrera fue bien hasta tubo de Cabezas y a partir de ahí un martirio hasta que acabe en 7H 15 m. Este año tocaba repetir

La jornada comenzó a las 5:45 de la mañana, desayuno en la habitación, me visto y me embarco en la aventura de buscar un bar abierto a las 6:30 de la mañana. Eso son los inconvenientes de ser un adicto al café. Me encamino hacia el Polideportivo con la esperanza de encontrar alguno abierto. Al rato paso por un sitio llamado bar de copas, no se ve el interior pero algo me hace pensar que precisamente café no sirven o en todo caso no es precisamente el motivo principal para entrar a esas horas. Cuando llego a la plaza principal del pueblo, atisbo luces en un bar y se observa a alguien dentro, me acerco. Mecachis! Pone cerrado en la puerta, doy un vistazo por los alrededores y no veo ningún bar abierto. Me vuelvo a acercar por si abren a las 7, el dueño me ve sale y me comenta que hasta las 7:30 no se abre el bar. Pues bueno este no me conviene. Me marcho a los pocos pasos veo uno abierto, ¡aleluya! Entro y me percato enseguida que no esta precisamente abierto para los corredores. Tres individuos con una borrachera de campeonato se mantienen como pueden sobre la barra, uno de ellos se me acerca y se ofrece para guiarme a no se que sitio por 50€, declino cortésmente su ofrecimiento. A lo mejor pensaba subirme a cuestas el Tubo de Cabezas, tendría que haberle hecho mas caso. Cuando me voy entra una troupe en iguales o peores características que los anteriormente mencionados, por lo visto el bar es el ultimo punto de reunión de los festeros del pueblo.

Llego al polideportivo donde esta la salida, ahora es cuestión ya de dejar la bolsa en el guardarropía, y calentar. Ayer nos dijeron que dada las condiciones climáticas que habían imperado los últimos días cabía la posibilidad de algún recorte en el recorrido, sobre todo en Peñalara y Cabezas. Nos indican por megafonía que no se recorta y salvo cambio brusco del tiempo se mantendrá el recorrido del año pasado a excepción del canchal de Cabezas que se elude dando un rodeo por Gr. Informan también de que llevemos chubasquero, arriba se esta en torno 0º, amenaza lluvia y hay viento y niebla. Definitivamente este es para mi un día idóneo para correr. Mi planteamiento de carrera es claro, reservar fuerzas hasta Cabezas, subir el Tubo como buenamente pueda, aguantar Cuerda Larga y por fin darlo todo en la bajada desde Bola del Mundo hasta Cercedilla.

Pasadas las ocho de la mañana empieza la carrera, directamente vamos por el bosque que sube hasta puerto de Navacerrada. El paisaje es esplendido, nada mejor que varios días de lluvia para resaltar los colores y olores de la montaña. Pasamos un arroyo con bastante agua, lo salvo sin mojarme los pies al segundo meto sin querer todo el pie dentro, se acabaron pues las tonterías respecto a sortear los arroyos. Llevo el ritmo bastante controlado andando en las cuestas mas duras y trotando en las partes mas fáciles. Voy algo mas rápido que el año pasado pero las pulsaciones son mucho mas bajas en torno 10-12 pulsaciones por minuto. Llego al avituallamiento de Navacerrada, bebo bastante y como algo, que ahora empieza la subida a la Bola del Mundo. Comienzo a andar que lo que queda es duro. La imagen de una procesión de corredores la lo largo de la subida los últimos de ellos perdiéndose en la niebla en inenarrable. Por aquí el frío y el viento empiezan a apretar de lo lindo y decido echar mano del chubasquero. Al llegar a la cima llevo un adelanto de 3 minutos respecto el año pasado pero con mejores sensaciones.

Enfilo la bajada y me acuerdo que el año pasado en cuanto tire a bajar rápido varios latigazos en la espalda me frenaron en seco. Esta vez mi preocupación es no perderme hay niebla puesto que de momento la visibilidad no es buena. Por suerte esta enseguida despeja y aunque se mantendrá en zonas altas no habrá problemas para seguir el recorrido. Las vistas por aquí bien valen el esfuerzo de subir hasta aquí, lógicamente no son muy amplias pero la belleza del día compensa eso.

Bajada hasta Cotos donde vuelvo a beber y a comer. Otra vez para arriba esta vez buscando la cima del Peñalara, primeras rampas durisimas sigo a mi ritmo tranquilo sin prisa pero sin pausa. Llego al avituallamiento de Peña Citores, me pongo otra vez el chubasquero y los guantes, empiezo a cruzarme con corredores que bajan de la cima en un ratillo yo también llego hasta ella, toco el vértice geodésico y para abajo. Bajada vertiginosa por Dos Hermanas y otra vez en Cotos, para que dar una vuelta tan larga para llegar al mismo sitio mira que somos masoquistas. Este fue el punto de mi hundimiento el año pasado, de momento llevo un cuarto de hora menos que el año pasado. Ahora viene un tramo que nos llevara hasta el inicio del Tubo de Cabezas no es una zona muy dura pero hay muchos toboganes y es peligroso forzar demasiado. Empiezo a andar en zonas que podría correr perfectamente pero es que ya se intuye el Tubo y eso frena la marcha. Una vez en el avituallamiento antes de la subida, me acuerdo del año pasado, fue una subida durisima para mi, mas de una hora en hacer 1700 metros, me adelanto un montón de gente, llevaba un paso tipo subida al Everest a 8,800 metros. La táctica subir a ritmo sin reventar y evitar mirar para arriba y para abajo. Para arriba para no ver lo que queda y para abajo para que no te de vértigo. Inicio las rampas, me esperan unos 1300 primeros metros al 32% de media. Me encuentro muy bien, subo con fuerza y logro superar varios corredores. Estoy haciendo la subida mucho mejor de lo esperado aun así se hace eterna. Primero zona de rocas que hay que ir sorteando, luego tierra suelta. Postura de subida, manos en cuadriceps y la cabeza casi en las rodillas y resoplando. Uff no se acaba nunca. El año pasado después de la primera subida se afrontaba un canchal que se debía subir a cuatro patas, lo cual se agradecía porque repartías el peso en mas partes. Esta vez por las lluvias habidas se da un pequeño rodeo, en total unos 200 metros mas. En la subida llego hasta una especie de puesto de control donde dos individuos me felicitan por haber superado Cabezas. Me quedo un poco extrañado porque mirando el Gps aun no puedo estar en lo alto de todo y pensaba que a pesar del rodeo se subía hasta arriba. Pues bueno tampoco pasa nada pienso ya ha acabado lo peor. Sin embargo me veo que las marcas tiran para arriba, seguro que enseguida se empieza a bajar. Cada vez el terreno se empina mucho mas, collons pero no estabamos ya arriba. Pues nada de eso toca subir hasta arriba del todo, encima como creia que ya estaba todo este trozo se me hace pesadisimo. Por fin llego a lo alto del todo. Esta subida me ha costado 17 minutos menos que el año pasado.

Ahora comienza el tramo pesadisimo de Cuerda Larga, sobre el papel no parece gran cosa, dos subiditas y dos bajaditas nada comparado con lo hecho. Pero os aseguro que después de subir cabezas y todo por encima de los 2,100 metros este trozo se me hace eterno. Las dos subiditas se asemejan al Mortirolo y solo deseo que llegar a la Bola del Mundo y que se acabe ya el sufrimiento.

Alcanzo Bola, llevo 45 minutos menos que el año pasado. Además llego con bastantes fuerzas y otra vez me vuelven los recuerdos del año pasado. Como se me monto el gemelo bajando, como en una bajada ideal para lanzarse, yo iba arrastrándome. Se me pasa por la cabeza que si aprieto puedo bajar de 6:15 y me lanzo en la bajada. Bajada vertiginosa la que hice sobre pasando varios corredores y disfrutando de la misma como no lo hice el año pasado.

Al final 6 H:12 M, pero lo que es mas importante, creo que ha sido la carrera que mas he disfrutado en mi vida. Por tres factores, el recuerdo del año pasado, el clima ideal para mi y sobre todo en todo momento he corrido con muy buenas sensaciones.


Para rematar después de correr he dado cuenta de una suculenta comida, suerte que no pensaba comer nada jejeje.

Proximamente mas fotos...