martes, 22 de septiembre de 2009

I Ultra Trail Guara Somontano

Primera edición de esta ultratrail y dado el resultado de la misma no creo que la ultima. Ha sido mi primer ultrafondo y pienso repetir muchas mas de lo contento que he terminado. La carrera de 90 km y 7.200 metros acumulados se disputaba en el privilegiado entorno del Parque de Guara y Somontano, partiendo de la población de Alquezar. La carrera era en autosuficiencia (o sea cargabas todo el rato con una mochila bien llena).
El sábado bien prontito, pese a las reticencias contrarias a madrugar de Javi, partíamos hacia Alquezar. Javi, Sonia, Laura y por supuesto un servidor. Había alquilado un Bungalow en el Camping Alquezar, a unos 800 metros del pueblo. Después de un viaje con algunos ligeros contratiempos llegamos sanos y salvos. En Calamocha casi nos quedamos sin almorzar, aunque para compensar el posible disgusto nos zampamos un buen bocata de jamón.

Por la tarde voy a recoger el dorsal y damos una vuelta por Alquezar. El pueblo es muy bonito, es una villa medieval bastante bien conservada. Vale la pena venir solo por ver su bella estampa. Por la noche preparo la mochila para el día siguiente y la peso, 3,5 kg sin incluir el agua, buff como pesa. Lo peor saber que la mayoría de las cosas me van a sobrar y no las voy a utilizar, pero son obligatorias por decisión de la organización.
Por fin llega el día deseado, me levanto a las 7:30h, desayuno y me voy al pueblo paseando, paso la revisión de la mochila sin problemas y espero un rato a que comience la prueba.

La carrera empieza dando una vuelta por el pueblo y a continuación nos desviamos hacia Asque. Voy trotando que aun quedan muchas horas, el comienzo es espectacular no paramos de bajar y llegamos a unos barrancos con agua, nosotros vamos por unas pasarelas metálicas por encima del agua, este comienzo promete lo que luego vendrá. Da un gustazo correr por este entorno, casi se le olvida a uno lo que le espera. Poco a poco los kilómetros y las horas van cayendo, paso los avituallamientos de Asque y Basacol de momento el terreno no es duro y las vistas son preciosas.

Hablando con una corredora me dice que ella ha dicho que no llevaba el polar porque no tenia ningún sentido con el tiempo que hacia y no le han dicho nada. Si lo llego a saber tampoco lo hubiera cogido, 400 gramos que me hubiera ahorrado. Llego al avituallamiento del km 20, por ahora va todo bien, voy comiendo algo cada media hora y bebiendo bastante, el camino no es excesivamente complicado aunque ligeramente cuesta arriba.

Ahora espera una buena subida y el calor empieza a apretar de forma considerable, empiezo a subir andando pero a buen ritmo de vez en cuando corro un rato. La subida se eterniza por el calor, por suerte a veces me llega una brisa fresca que se agradece, coincido con un corredor que me comenta que ya va tocado, le doy ánimos para que continué. Una vez arriba, viene una bajada muy empinada que castiga bastante las piernas intento no ir muy rápido para ir guardando fuerzas. Llego al pueblo del Redollar donde esta el quinto avituallamiento. Paro un poco a cargar agua y pasarme comida a los bolsillos delanteros de la mochila. Estamos ya en el km 38 y para mi es lo mas duro de la carrera sobre todo por el calor agobiante que hace. De camino a Otin pasamos por unos barrancos llenos de escaladores, las vistas son fantásticas, algún majadero por no llamarlo de otra forma ha arrancado una de las marcas y no encontramos el camino, por fin después de un rato de prueba por los diferentes caminos encontramos el correcto. El sol empieza a torturarme, comienzo una dura subida y un posterior falso llano. Esta parte es donde peor lo paso de la carrera, estoy solo, no veo a nadie ni por delante ni por detrás. El terreno me es muy incomodo un falso llano por un caminito molesto para mi. Empiezo a estar empachado de tanto dulce y el agua con isotónico parece que me da mas sed de la que me quita. Se me empieza a hacer pesada la carrera, me da por pensar que voy a ritmo lento. Sin embargo ante mi sorpresa a la salida de una curva me encuentro con varios corredores a los cuales sobrepaso, por lo visto no voy tan mal como creía. Llego hasta unos voluntarios que me dicen que el avituallamiento de Otin está a unos diez minutos. Me bebo todo el agua que me queda y sigo, van pasando los minutos y no veo el avituallamiento, lo encuentro después de media hora y con bastante sed. Por lo visto los diez minutos eran en coche, al menos esto me serviría de advertencia futura y me evito problemas graves mas adelante. Decido recargar no solo el bidón principal, sino parte del segundo por si acaso (suerte de mi previsión). Estoy en el km 50 y quedan 10 km para el avituallamiento de Las Bellostas. Mi objetivo es llegar a él antes de que anochezca y colocarme cómodamente el frontal. Para evitar el empacho de comida, decido empezar a comer cada hora y a tomar solo isotónico cada dos avituallamientos y no cada uno. El sol empieza a ocultarse y a refrescar, poco a poco me voy encontrando mejor y aumentando el ritmo. La zona es muy bonita y me encuentro cada vez mejor. Por fin llego al avituallamiento justo cuando empezaba a tener problemas de visión. Me pongo el frontal, cambio el Gps y me tomo un caldo que me sienta de maravilla. Quedan 8 kilómetros de dura subida, pero me encuentro fuerte. Tengo dos corredores por delante a cada vez menor distancia. El terreno no es complicado y el camino es fácil de seguir. El frontal es bastante bueno, ilumina perfectamente y no me molesta. Alcanzo a los corredores y me llego ha plantear hacer el resto con ellos, pero al final decido ir a mi ritmo y sigo adelante. Tras ocho kilómetros de subida me encuentro con un puesto de agua.

Teóricamente aun faltaban cuatro hasta el puesto. Los voluntarios me informan de que el siguiente esta a solo cuatro kilómetros. Con esta información decido no cargar agua. Al final resulto que no faltaban cuatro, sino 12 kilómetros!!!!. Menos mal que llevaba el agua del otro bidón que no había tirado por no quitarme la mochila, no quiero ni pensar como lo hubiera pasado estando mas de dos horas sin agua a esas alturas. Imaginar lo que era una vez pasado los cuatro kilómetros darte cuenta de que no iba a haber otro mas hasta pasados otros ocho kilómetros. Alcanzo el collado y salgo a una pista bastante amplia que permite alternar correr con andar, introduzco pausas andando en la carrera conforme me voy cansando de correr. Estoy en una zona de falsos llanos con ligeras subidas, no hace nada de calor pero tampoco frío, el chubasquero al final no me va a hacer falta y no digamos el forro polar de marras. Empiezo un bajada y tengo molestias en los tobillos, sin embargo estas desaparecen por arte de magia. Veo una luz a lo lejos, es teóricamente el penúltimo avituallamiento a 12 kilómetros de meta. Lo mas complicado ya esta hecho, ahora solo falta bajar al pueblo. Los voluntarios me dicen que en ultimo avituallamiento a unos 3 kilómetros del final no hay agua y que ya ha fallado uno por detrás. Supongo que seria el de los cuatro dichosos kilómetros. Cargo por tanto a tope el bidón y para abajo (luego me cruce con 2 Land Rover que supongo subirían agua). Paso el punto del km 80, y aquí empieza a jugarme una mala pasada la imaginación. Se me mete en la cabeza que me he perdido, que he enlazado con el recorrido inicial y en vez de acercarme me estoy alejando del pueblo. Por un lado se que esto es imposible, estoy siguiendo todo el rato las marcas correctamente, el camino no me suena y los voluntarios ya habrán quitado las marcas. Pero no hago mas que subir y subir y no le encuentro sentido, porque el pueblo esta a unos 400 metros de desnivel de donde estoy y encima no veo las luces del pueblo por ningún lado. Por fin después de interminables kilómetros de falso llano y subida, viene una bajada en malas condiciones, donde las piernas sufren bastante por los malos apoyos. Empiezo a estar cascado aunque aun soy capaz de ir casi todo el tiempo corriendo. Por fin paso por la aldea de San Pelegrin y veo las luces de Alquezar. Por fin, tras un montón de vueltas veo que se acerca el final. Los últimos metros de bajada se me hacen eternos, pero llego al pueblo. La gente de meta aplaude rabiosamente a mi llegada, paso una pancarta y me paro. Veo que me hacen gestos de que continué, jaja aun me quedan unos cuantos metros para llegar esta no era la pancarta final. Cruzo la meta todo emocionado, por fin soy he acabado, 14 horas y 39 minutos me ha costado. 20 minutos menos que mis mejores previsiones y el puesto 29.

En línea de meta me dan la camiseta Finisher y un recuerdo, por desgracio no había en estos momentos caldo caliente que hubiera agradecido sobre manera.
La carrera en general me ha gustado muchísimo, un entorno espectacular, dura y exigente sin grandes subidas pero muy rompepiernas. Casi 90 kilómetros y 7.200 metros de desnivel en un día bastante caluroso. Los voluntarios y la organización un 10, salvo algunos pequeños detalles como que no hubiera avituallamiento final.
Bueno pues el próximo año espero repetir ultra, no se si esta pero alguna haré. Era mi primera vez y he aprendido muchas cosas, la próxima seguro que no cargo con tanto peso en la mochila.