martes, 25 de marzo de 2008

14-18 MARZO: ROMA CIUDAD IMPERIAL

En una sola palabra se resume todo: GRANDIOSA, tanto la ciudad como su maratón. Como resumen momentáneo, decir que acabe bastante bien la carrera, el viernes no pensaba que pudiera hacerlo, y me patee la ciudad de arriba a abajo, lo mejor para mi, la Fontana di Trevi y la Capilla Sixtina.
Viernes 14 marzo
Por la mañana me encuentro bastante mal del estomago, empiezo a pensar en la posibilidad de que no pueda hacer el maratón el domingo. Tengo sensación de agonía en el estomago y me encuentro bastante débil. Como algo bastante ligero a la hora de la comida y por la tarde ya me empiezo a encontrar mejor. Después de cenar, cogemos el avión para Roma y llegamos sobre las 23:15 al aeropuerto. Pasadas las doce de la noche llegamos al hotel y la verdad es que me encuentro mucho mejor. El hotel no es gran cosa, pero pilla cerca de la estación de Termini y esta bastante bien de precio.


Sábado 15 marzo.

Hoy me encuentro ya mejor del estomago, prácticamente sin problemas, eso si tengo flojera de piernas, he comido muy poco esta semana, lo de la carga de carbohidratos antes de la maratón, esta vez no ha podido ser. Lo primero que hago por la mañana es dirigirme junto mis dos compañeras de viaje a por el dorsal y la bolsa del corredor al Palacio de Congresos. La feria del corredor, no tiene ni punto de comparación con la de Valencia, es inmensa, primero se recoge el dorsal y la bolsa del corredor y luego te hacen dar mil vueltas, atiborrandote a folletos de carreras y stands comerciales. Al final la verdad es que estaba bastante agobiado de tantas vueltas como di y de tanto folleto. Al final consigo salir de allí.
Una vez cumplidos los tramites del dorsal, es hora de empezar a ver Roma, son casi las once de la mañana y nos dirigimos en metro al Coliseo. Nada mas salir del metro nos encontramos con la mole del Coliseo, hoy pasamos de largo que ya lo visitaremos el martes. Entramos a ver parte del Foro Romano, a pesar de ser un conglomerado de ruinas arqueológicas, la sensación es de una enorme grandeza. Nos dejamos un montón de cosas que ver, por que la entrada al Palatino y al resto del Foro, es conjunta con la del Coliseo y ya lo veremos el martes. Aun así nos vamos hacia delante con la sensación de dejar muchas cosas atrás sin ver. Siguiendo por la Via del Foro Imperiali, llegamos al Monumento de Vittorio Emmanuele. Un gigantesco monumento que se ve desde un montón de sitios de Roma, como comprobaríamos mas tarde que nos encontrábamos con vistas al mismo hasta en la sopa. A continuación seguimos viendo el Campidoglio, la Iglesia Santa Maria Aracoeli, etc.., es impresionante, parece mas que una ciudad, un monumento al aire libre. Tras tanto pateo y visita cultural, el hambre aprieta y nos vamos a comer a un restaurante. Llega la hora de verdad para mi estomago, decido pedirme unos espaguetis (mi plato favorito) bastante simples, solo con tomate, que no quiero arriesgarme a recaer del estomago. Y para finalizar pruebo el café italiano, que después de cinco días sin catarlo me sabe a gloria. El descanso de la comida dura poco, que hay muchas cosas que ver, directos al Panteón, que me parece magnifico con su curioso agujero en la cúpula, desde aquí a la Piazza Navona, monumental plaza que antiguamente era un estadio donde se simulaban batallas navales. En esta plaza existe un autentico mercado al aire libre de litografías, postales, cuadros, donde mis amigas hacen unas cuantas adquisiciones a un vendedor muy simpático, que les da su numero de móvil por si acaso. Tras callejera un buen rato por unas encantadoras callejuelas, nos dirigimos a la Fontana di Trevi, poco a poco empezamos a oír el sonido del agua y de repente surge ante nosotros, una majestuosa fuente que prácticamente abarrota la calle. A la Fontana se puede acceder desde varias calles, pero nosotros tuvimos la suerte de acceder desde la mejor, es impresionante como vas oyendo cada vez mas el sonido del agua y de sopetón te encuentras con la misma. Desde las otras calles, no se vive ese impacto visual tan magnifico. haríamos unas cuantas visitas mas y estaba siempre a parir de gente. Cumplimos con las costumbres y echamos unas cuantas monedas a la misma. Nos sentamos un rato a descansar, me tomo un helado gigantesco, que no solo estaba buenísimo si no que además me hizo recuperar fuerzas y sentirme por primera vez en una semana bien. El resto de la tarde lo dedicamos a callejear y a irnos al hotel, al cual llegamos en torno a las ocho de la noche, que al día siguiente me esperaba una dura prueba.






Domingo 16 marzo

Hoy es el gran día, me levanto a las 6:30 y desayuno, de momento ningún problema estomacal. A las 7:15, salgo del hotel y me voy a coger el metro, teóricamente el transporte publico para los corredores hoy es gratis, pero por si acaso pillo algo de dinero. Cuando llego a la estación de metro, veo por delante de mi a un grupo de italianos que pasan por la entrada del metro sin pagar y de repente aparece la trabajadora del metro corriendo junto al seguridad del metro. Se monta un escándalo, los corredores gritan en italiano que con el dorsal el metro es gratis (bueno es lo que mas o menos entendí yo, porque hablaban precisamente despacio y con tranquilidad), a la tía solo le entiendo lo de Termini. Parece ser que el metro solo es gratis si lo agarras desde esta estación o alguna mas cercana. Tipical Italy, sobre todo teniendo en cuenta que solo hay tres paradas de metro desde esta estación a la de la maratón. Al final pues hay que pagar un billete de metro, suerte que cogí dinero. Llego a la salida y es inmenso, ni punto de comparación con la de Valencia, el guardarropía esta organizado en camiones y al finalizar te dan la bolsa en un santiamén, no como en Valencia que si tienes mala suerte puedes tardar un montón en que te la devuelvan, si esta al final de la fila. Hago uso de los urinarios y me dirijo a la salida, la misma esta dividida por tramos y esto están separados por una fila de policías, que impiden que nadie se cuele, parece mas un cordón policial, que una salida de maratón. En la salida conozco un forista del grupo Garabitas, Emil, estamos charlando
un rato, hasta que empiezo a calentar. Mi objetivo es simplemente acabar la carrera y pensar que cada kilómetro que haga es uno menos para la meta. En principio hoy no tengo ningún problema de estomago, pero tengo claro que esta semana no me he alimentado demasiado y no estoy muy sobrado de fuerzas, con lo cual me limitare a ir en el grupo de las 4 horas. Se da la salida y salgo muy lento, de momento no voy muy fino, me rezago un poco para esperar el grupeto, el primer kilómetro me sale a 6:08, estoy haciendo los primeros kilómetros muy lento, de tal manera que por el km 5 llevo 5:37 de media, una barbaridad para mi. Este ritmo se me hace un poco pesado y decido acelerar un poquillo e ir un poco por delante del grupo de 4 horas. En esto llego al puesto de avituallamiento y pillo un vaso, menudo coñazo, se me cae todo por encima y decido que como no tengo ninguna prisa, beber casi parado, calculo que perdería entre 20 y 30 segundos por avituallamiento. Empiezo a ir un poco mas rápido sobre 5:20-5:25, de tal forma que el segundo parcial lo hago en 5:33, incluyendo la parada del avituallamiento y otra técnica. A partir de aquí me empiezo a sentir mejor, aunque tengo la precaución de ir con calma que aun queda mucho. Paso la primera media en 1:54:50, a 5:27 de media, es la carrera mas lenta de mi vida. La primera mitad de la carrera ha sido muy positiva, me siento muy sobrado de fuerzas (no me extraña al ritmo patatero que voy), respecto al recorrido, de momento esta bien, lo mejor la salida por el Coliseo y el paseo al lado del Tiber, por desgracia este año no se puede pasar por la Plaza de San Pedro. Como estoy un poco agobiado decido incrementar un poco mas el ritmo e ir a 5:15, estoy muy bien de fuerzas, pero tengo miedo a sufrir mucho en los últimos kilómetros por la falta de reservas energéticas. En el km 30 ya voy a 5.24 de media. Voy sobradisimo de fuerzas, creo que he exagerado un poco en mi precauciones de ritmo y decido intentar dar caza al grupo de 3:45. Me marco un ritmo de 5 minutos el kilómetro. A partir de aquí el recorrido es espectacular, una tras otra hasta el final se suceden las atracciones turísticas del centro de Roma: Piazza Navona, Piazza Venecia, Piazza Popolo, Piazza Spagna, Fontana di Trevi, Piazza Venecia, Monumento Vittorio Emmanuele, Teatro Marcello y por fin el Coliseo otra vez. Un 10 el recorrido final, autenticamente apoteosico y duro. El haber ido guardando fuerzas, me permite ahora disfrutar del final, recreándome con las vistas a mi alrededor, empiezo a pasar a un montón de corredores que van sufriendo. El final es muy pesado por el adoquin, que te casca todos los tobillos y en los últimos km hay unas cuantas cuestas bastante duras a esta alturas. Al final 3:43:24 y sin tener ningún tipo de problemas, creo que junto a la del Espadan es la carrera que mas he disfrutado. Cuando termino, después de avituallarme y recoger mis cosas, busco la salida. Por lo visto me equivoque de salida y aparezco bastante lejos de la parada de metro donde he quedado. Para mas inri, están todas las calles cortadas y me toca dar un rodeo de 15 minutos (con subida de escaleras incluidas) hasta llegar al sitio. La salida correcta estaba al lado del sitio. Como me encuentro bien decido no echarme la siesta y ver cosas por la tarde. Para comer me tomo un montón de raciones de pizzas, una cerveza, un capuchino y un helado. Luego nos dirigimos a la Piazza Spagna, pasando por la Fontana di Trevi, aun se ven un corredores (aquí el limite son 8 horas). La Piazza Spagna pierde algo de su encanto por que el obelisco al final de la escalinata esta en obras y tapa la vista a la Iglesia de la Santissima Trinita del Monti, aun así esta muy chula la vista. Subimos la escalinata y desde aquí nos dirigimos a los Jardines del Pincio, muy bonitos y bajamos a la inmensa Piazza del Popolo. De aquí vuelta al hotel andando, donde llegamos a las 7:30, estoy molido. Me he levantado a las 6:30, he corrido un maratón y he hecho cuatro horas de turismo. Mañana nos espera el Vaticano.
Lunes 17 marzo
Hoy nos dirigimos al Vaticano, salimos bien pronto para evitar colas. Me levanto casi sin agujetas, pero con las piernas cansadas. Llegamos pronto y las vista de la Plaza de San Pedro es sobrecogedora. Aprovechamos para entrar en la Basílica donde no hay mucha gente. La Basílica es enorme, tiene unas dimensiones de 15.000 metros cuadrados de superficie. Después de verla, todas las demas iglesias que ves, te parecen enanas. Lo que mas me gusto fueron la Piedad de Miguel Ángel y el Baldaquino de Bernini. Subimos a la Cúpula (tras casi 600 escalones, que luego de la maratón os aseguro que se agradecen bastante). Desde aquí se ve toda Roma, es impresionante.
También accedimos a las tumbas papales, pero estas no me gustaron en demasía. Por ultimo nos fuimos a ver los museos Vaticanos. Nos tragamos una hora de cola y eso que era pronto y lunes. Son enormes, nos costo casi tres horas verlos, hay una cantidad de riquezas y obras de artes por metro cuadrado como en pocos lugares del mundo. Todo es destacable, me gusto bastante la sala de los mapas. Eso si lo mejor claramente es la Capilla Sixtina y El Juicio Final, no caben comentarios posibles a tal obra de arte. No me extraña lo del Síndrome de Stendhal, la concatenación de obras de artes sublimes , junto a lo largo de la visita, pasando de una sala a otra sin descanso y teniendo que mirar a todos los lados, se hace al final un poco pesado.
Por la tarde nos vamos al Trastevere, es tipo el barrio del Carmen en Valencia, lleno de callejuelas con mucho encanto, es el barrio típico romano, vemos la Iglesia de Santa Maria in Trastevere, muy chula y luego nos vamos a ver la Isola Tiberina, la isla habitada mas pequeña del mundo, es bastante curiosa. De aquí vuelta al hotel que mañana nos espera el ultimo día.
Martes 18 marzo

Hoy el ultimo día, visitamos el Coliseo y el Palatino. El Coliseo es enorme, cabían 110.000 personas, mas que la mayoría de campos de fútbol de la actualidad. No esta muy bien conservado, pero aun así es magnifico. Luego visitamos el Palatino y lo que nos restaba del Foro Romano, por ultimo fuimos a ver la iglesia de San Pietro in Vincoli, donde destaca el Moisés de Miguel ángel. Luego después de comer vuelta a Valencia.
En resumen una experiencia única, que se la recomiendo a cualquiera, tanto la maratón como la visita a la ciudad.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Prolegomenos a Roma



Ya casi estamos ahí, solo quedan 4 días. De momento estoy preocupado, llevo con problemas estomacales desde el sábado y de momento no remiten. Seguramente no estaré mal el Domingo, el problema es que yo siempre sufro del estomago en las maratones, aun estando bien. Espero recuperarme y no tener problemas, porque me hace mucha ilusión correrla. La preparación ha ido bien, como el objetivo es solo acabarla, sin intenciones de marca, la misma ha ido encaminada ha coger fondo fundamentalmente. Ademas espero que me sirva de entrenamiento para la Maratoimitja.
Salimos el viernes por la noche para Roma. El sabado a recoger el dorsal y despues a hacer turismo, todo el dia, es la ventaja de no ir a tope el dia siguiente, que el sabado te puedes permitir estos lujos. El domingo, la maraton y si las fuerzas lo permiten, por la tarde algo de turismo en plan light. El lunes y el martes por la mañana mas turismo. Gozo de pensar en las maravillas que me espera: Vaticano, Panteon, Coliseo, Piazza Spagna, Fontana di Trevi, y sin olvidarnos de la pasta, los cafes y los helados.

jueves, 6 de marzo de 2008

2 marzo: Moncada, corriendo entre coches


Un mes sin hacer ninguna carrera popular y ya tenia el mono. Ya habia corrido una vez en Moncada, hace cuatri años, mas concretamente la Volta a Peu que se celebra en Verano. Era una de mis primeras carreras y dos cosas me llamaron la atencion. La primera que hubo un monton de trafico en el circuito, mas de una vez tuve que apartarme para dejar pasar los coches, lo cual me parecio increible e impropio de una carrera. Lo segundo era un tipo que corria delante de mi y que dio una autentica leccion de como atajar. Nunca he vuelto a ver cosa semejante, aprovechaba el minimo resquicio (esquina, acera, rotondas, etc) para recortar un monton de metros, seguro que luego es de los que se queja de que las carreras estan mal medidas. Aparte de la anecdota del pirulero profesional, lo de los coches me parecio increible y he estado varios años sin ir por alli.
Esta vez, pense que no se trataba de la misma carrera y que la media de moncada tenia cierto prestigio y que no pasaria lo mismo.
El dia se presenta soleado, parece que estemos en mayo, mas que en marzo. Antes de la salida me voy encontrando a diversos conocidos: Javi Muñoz, Kamax, Uveg, Aliada, Decker, Xuso, Quasar. Kamax nos cuenta sus peripecias por Malta, entre ellas las de conducir por la izquierda, eso ya lo viví yo este verano pasado por Irlanda.
Comienza la carrera y me he colocado bastante atrás en la salida, que hoy quiero ir en plan cómodo y sin forzar. El primer km va muy lento por encima de cinco, acelero un poco en cuanto se abren huecos y empiezo a ir a un ritmo cómodo de 4:35-4:40, a los pocos kilómetros me coloco en un grupo que va a esa marcheta. El problema para mi, es que en cabeza va un corredor que no para de hablar, todo el rato dándole indicaciones, consejos, ánimos, recomendaciones, etc, a otro sin parar, y ademas de vez en cuando se acerca otro en bici y lo mismo. Es digno de elogiar tal cosa para conseguir las metas de un compañero. Pero siendo sinceros aunque el grupeto me venia de perlas, me empieza a resultar pesado tanto oírlos, aun así aguante mas de 10 km. Al final acelero un poco sobre 4:30. Voy corriendo tranquilamente, cuando de repente y para mi sorpresa escucho a lo lejos un coche, poco a poco el ruido va creciendo, me vuelvo a mirar. Me veo que en esta parte la carrera esta abierta al trafico, por suerte pasan pocos coches, eso si alguno se comporto como si no hubiera corredores, a toda pastilla. En los últimos cuatro kilómetros apreté un poco mas porque me apetecía, al final 1:34:38. La carrera y el recorrido me gusto, 2 vueltas a un circuito con alguna que otra cuesta pero nada del otro mundo. En la bolsa del corredor una toalla absorbente bastante curiosa. Lastima lo de los coches, parece que aquí es tradición. Por ultimo, mala noticia, el día del Maratón es domingo de ramos, y al final no pasaremos por la Plaza de San Pedro, uno de los puntos culmen del recorrido.